Teóricos antiautoritarios

 

Las pedagogías "centradas sobre el niño" presentan riesgos de manipulación. Los adultos pueden alcanzar sus fines insidiosamente, aun si es inconscientemente. Entonces, para el niño es difícil tomar conciencia y oponerse a ello. Para esto, Rousseau al pedir al adulto favorecer los "descubrimientos espontáneos" de Emilio en realidad confiesa de manera particularmente edificante: "Que Emilio crea ser siempre el maestro y que Ud. lo sea. No hay sujeción tan perfecta como la que guarda la apariencia de libertad, así se cautiva la misma voluntad".

Toda su experiencia lo confirmaba en esta idea de que la libertad es la única vía posible en educación: para responder a los escépticos citaba el ejemplo de un adolescente que, habiendo seguido poco los cursos, decidió un día entrar en la universidad y adquirió en algunos meses los conocimientos necesarios para pasar el examen requerido. Hoy todavía, en Summerhill, el niño es libre. Organiza su jornada como quiere y la presencia en los cursos no es obligatoria: cuando lo visitamos, tres niños nunca iban a la escuela, otros frecuentaban sólo algunos cursos. Los mismos niños se encargan de los juegos y de las tardeadas festivas, los mayores ayudan a los más jóvenes. Pero esta libertad es desconcertante para los nuevos: Pascual, llegado de Suiza algunos días antes, nos explicó que, verdaderamente, se es demasiado libre en Summerhill. Al no hablar inglés, se sentía perdido, pero insistió en hacer notar la gentileza de todos para con él (algunos niños, por ejemplo, se esforzaban por aprender su lengua).

Habría sido más justo traducir la expresión favorita de Neill "Freedom not license’’ por "la libertad, no el dejar hacer" (más porque Neill se refería con gusto al pensamiento libertario). Si el fundador de Summerhill dejaba que ciertos niños que habían sufrido la autoridad rompieran los cristales, no estimaba menos indispensable que estas reglas existieran en el seno de la comunidad de Summerhill. Pero estas reglas son decididas por todos y pueden ser puestas en tela de juicio. La única prohibición impuesta por la dirección: el uso de las drogas. Las leyes, colgadas en las paredes, deben permitir vivir mejor en grupo y no molestar a los demás.

Llama la atención en Summerhill ver a los niños a menudo jugar solos, a veces dos juntos. De hecho, y está muy claro en los escritos de Neill, la libertad del individuo es primero, siempre antes de las necesidades de lo colectivo, mientras nosotros estamos más acostumbrados al aprendizaje a la vida social, a considerar como superior el interés de la colectividad. Un pequeño hecho es particularmente ilustrativo y significativo: los niños de Summerhill son incapaces de jugar correctamente al futbol: no porque no sean corteses entre sí, no porque sean incapaces de respetar las leyes, sino porque cuando un niño tiene la pelota la guarda sin  hacer los pases necesarios.

¡Leer es hacer sentido, es explorar cualquiera que sea la edad y el nivel! Es descubrir indicios, marcar pistas, entrar como detective privado en una investigación policíaca: para leer activamente, creativamente, es decir para una verdadera lectura, ¡una lectura entre los signos y las líneas! Tales prácticas como el mensaje codificado, la lectura rompecabezas, la lectura teatro, la lectura con preguntas previas o el problema sin preguntas, son otras tantas situaciones propias para suscitar una acción en la que cada uno tratará de arriesgarse a buscar, luego a confrontar el fruto de su búsqueda con los otros para construir conjuntamente las respuestas que toman vida a menudo ¡en la jubilación! La lengua, la escritura son prácticas sociales

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